Se puede contraer hepatitis C al:
- Recibir prácticas médicas con mala esterilización (podólogo, etc.).
- Pincharse con una aguja contaminada con sangre infectada (trabajadores de la salud pueden contraer la hepatitis C de esta forma).
- Realizarse un tatuaje o una perforación en alguna parte del cuerpo. Piercings y tatuajes permiten una herida abierta por tiempo prolongado por lo cual el virus permanece en el medio ambiente y penetra en las zonas donde hubo piquete o pinchazo independientemente de si el instrumento estaba estéril.
- Compartir agujas para inyectarse drogas.
- Inhalar drogas por aspiración compartiendo el instrumento con que se aspira debido a que pueden producirse hemorragias a nivel nasal.
- Ser nacido de una madre que tiene la hepatitis C.
- Raramente el contagio puede ser por vía sexual. Se calcula que este tipo de contagio representa menos del 2%[1] [2] de los casos. Se da especialmente cuando en la relación sexual existe sangrado.
La hepatitis C no se contagia:
- Dando la mano.
- Abrazando a una persona.
- Besando en la cara.
- Sentándose junto a otra persona.
- Besándola en la boca.
- Manteniendo relaciones sexuales con preservativo. ] Transfusiones de sangre
Las personas que recibieron una transfusión de sangre o un trasplante de algún órgano antes de 1992, podrían tener hepatitis C.
Antes de 1992, los médicos no podían detectar el virus de la hepatitis C en la sangre, por lo que multitud de personas recibieron sangre infectada. Las personas que recibieron una transfusión de sangre o un trasplante antes de 1992, pueden pedir a su médico que le haga la prueba de la hepatitis C.










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