Hugo Sánchez se asomó al estadio Hidalgo entre fuegos artificiales, papelitos de colores, humo y luces que iluminaron la noche. Una presentación que será inolvidable para el nuevo estratega tuzo, que fue recibido por unos diez mil aficionados que se convirtieron en testigos de una fiesta para el que fuera el mejor jugador que ha dado México.
La voz oficial del estadio lo presentó como “¡El más grande”, “¡El macho!”, mientras el Pentapichichi caminaba entre luces artificiales y sus jugadas como merengue se repetían en las pantallas gigantes.
Para Pachuca y Hugo será una noche espectacular, lo que se espera se repita cuando el ahora técnico de bigote y barba de candado se siente en el banquillo y el balón comience a rodar. Por lo pronto, Hugo se dejó querer en el que será su estadio por espacio de un año, aunque deseó que “ojalá sean muchos más”.
Todos querían tomarse la foto con el nuevo estratega, el que dijo no prometer el campeonato “porque luego me tiran de a loco. Ahora seré más mesurado, aunque seguiré diciendo las cosas como son, pero en el lugar y momento apropiados”.
El que no le quitaba la mirada era Luis Felipe Calderón, el hijo del presidente Felipe Calderón. Felipillo, con camiseta tuza y mezclilla, utilizaba su celular para captar todo lo que tuviera que ver con el ex goleador.
Como el zeppelin y los balones gigantes que volaban de aquí para allá con el escudo del Pachuca y el nombre de Hugo Sánchez.
A unos asientos del niño estaba doña Isabel, mamá de Hugo, quien se emocionó cuando su hijo confesó tener sangre hidalguense. Ella es de Tulancingo.
La fiesta fue breve, con Jesús Martínez, presidente del Pachuca, quien dijo que el sueño de traer a Hugol se le cumplió, a quien presentó como “el futbolista más grande que ha dado México”.
El dueño del equipo le entregó una playera albiazul, con el número 9 en el dorso y el apellido Sánchez. Claro que aprovechó el micrófono para gritar a los cuatro vientos: “¡A partir de ahora, es tuzo a muerte!”
Minutos más tarde, en conferencia, Hugo comentaría que quiere seguir disfrutando su etapa como director técnico y que no había trabajado como tal en estos años “porque las propuestas no me llenaban”.
En cuanto preferir al cuadro tuzo antes que regresar a Pumas, Sánchez respondió que “de Pumas no recibí propuesta oficial, sólo puros rumores”, aunque también dijo tener las puertas abiertas para seguir por el mundo, pues no descarta dirigir incluso algún equipo por tierras exóticas.