Entre la vida y la muert3 menor de 14 años intubado entre presunta negligenci@ y abandono médico en la Clínica 33 del IMSS en San Andrés Tuxtla
29 de septiembre de 2026
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Andrea Jaramillo
SAN ANDRÉS TUXTLA, VER. — Lo que inició como una búsqueda desesperada de atención médica se convirtió en una auténtica pesadilla para la familia de Khaled de Jesús Gracia Miros, un adolescente de apenas 14 años diagnosticado con un padecimiento neurológico desmielinizante. Hoy, el menor se debate entre la vida y la muerte, reportado como intubado en el Hospital General de Subzona No. 33 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), mientras sus familiares denuncian discriminación, omisión grave de cuidados y retrasos burocráticos inexcusables.
Su tía, Rosa Miros, alzó la voz para denunciar públicamente las condiciones inhumanas a las que Khaled y su madre han sido sometidos desde el pasado fin de semana. De acuerdo con el testimonio, el calvario comenzó el viernes, cuando el menor presentó fiebre y dolores intensos, siendo llevado a la Unidad de Medicina Familiar de Catemaco, de donde fue canalizado a San Andrés Tuxtla.
Al ser ingresado en Urgencias de la Clínica 33, el personal médico detectó un sarpullido y planteó una presunta sospecha de viruela símica (mpox). A partir de ese instante, la atención clínica adecuada prácticamente se detuvo. El primer paso fue aislarlo sin higiene ni cuidados básicos de acuerdo con el testimonio de su tía;
el personal médico y de enfermería ha evitado acercarse al paciente por temor a contagio, tratándolo "como bicho raro". El menor no ha recibido el aseo indispensable ni el cambio reglamentario de sábanas.
Pese a presentar dolor agudo, incapacidad para evacuar, severo dolor lumbar al orinar, inflamación de hígado y bazo confirmados por ultrasonido y radiografía, únicamente se le administró paracetamol y ketorolaco. Los especialistas del área no han pasado a valorarlo de manera integral y continua.
La gravedad de las omisiones institucionales escaló cuando la familia exigió el traslado urgente a un hospital de tercer nivel en la ciudad de Veracruz.
El domingo se tomó la muestra diagnóstica (PCR) bajo la promesa de que se enviaría de inmediato al laboratorio estatal. Sin embargo, este martes le exigieron a la madre firmar un nuevo consentimiento, confirmando que la muestra nunca salió del hospital y perdiendo días críticos para un diagnóstico certero.
Pese a contar con vigencia de derechos activa ante el IMSS, el personal médico solicitó una tomografía computarizada sugiriendo que la costearan en un centro particular "porque el Seguro no se la iba a realizar".
Las autoridades directivas del nosocomio han ignorado las peticiones de envío a un centro hospitalario con capacidad técnica y especialistas, como el hospital de alta especialidad de Veracruz, justificando falta de medios idóneos mientras la salud del menor colapsaba hasta requerir intubación.
La familia aclara de forma contundente que el menor no tuvo situaciones de exposición externa comunitaria, ya que del 4 al 11 de septiembre estuvo internado e inmovilizado bajo custodia del propio IMSS en San Andrés y trasladado en ambulancia oficial al Centro Médico Nacional Siglo XXI en la Ciudad de México para estudios neurológicos. Incluso, personal del mismo instituto llegó a insinuar que el presunto contagio pudo haber ocurrido durante dicho traslado oficial en la capital del país.
La familia Gracia Miros exige la intervención urgente del Órgano de Operación Administrativa Desconcentrada (OOAD) Regional Veracruz Norte del IMSS, de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y de las autoridades de salud del Gobierno del Estado:
"Pedimos que lo trasladen de inmediato a una unidad médica con los recursos y especialistas necesarios. Khaled tiene 14 años, su vida pende de un hilo y no puede ser víctima de la indolencia ni del miedo del personal que juró proteger la salud." Relató a Al Aire Libre su tía Rosa.

