Redes y videojuegos, nueva vía de captación para abusadores, alerta IFIL de Coatzacoalcos
Con información de Osvaldo Antonio Sotelo
El director del Instituto Forense de Investigaciones Latinoamericanas (IFIL) en Coatzacoalcos, José Luis Pérez Castro, advirtió sobre los riesgos que enfrentan niñas, niños y adolescentes por el uso sin supervisión de videojuegos y dispositivos móviles, particularmente en plataformas como Roblox y Free Fire.
En entrevista, el especialista señaló que actualmente existe una “gran problemática” relacionada con la falta de supervisión por parte de padres y madres de familia, ya que estimó que entre el 85 y 90 por ciento no mantiene un control constante sobre el uso de dispositivos electrónicos en menores de edad.
Explicó que, tras visitar diversas secundarias del municipio, han detectado que entre el 90 y el 100 por ciento de los estudiantes afirma jugar Roblox, lo que —dijo— no es negativo en sí mismo, pero sí representa un foco de alerta debido a que estas plataformas permiten la interacción directa entre usuarios.
Pérez Castro alertó que a través de videojuegos y redes sociales, personas adultas pueden hacerse pasar por menores de edad para ganarse la confianza de los niños y posteriormente manipularlos.
Señaló que recientemente se dio a conocer un caso en Yucatán donde un menor de 9 años mantenía comunicación con quien creía era otro niño, pero en realidad se trataba de un adulto mayor.
Asimismo, mencionó un caso ocurrido en Texas, donde un adolescente fue víctima de abuso tras haber sido contactado en línea desde temprana edad, situación que derivó en un desenlace trágico.
El director del IFIL enfatizó que el principal riesgo no radica únicamente en el contenido de los videojuegos, incluso en aquellos considerados violentos, sino en la posibilidad de que sean utilizados como medios de contacto por presuntos pederastas o pedófilos.
Detalló que muchos menores utilizan los dispositivos durante la noche, principalmente entre las 21:00 y las 03:00 horas, sin que los padres tengan conocimiento de las interacciones que mantienen en línea.
Por ello, hizo un llamado a las familias para reforzar la supervisión en el hogar, establecer horarios claros para el uso de dispositivos, retirar celulares o tabletas al momento de dormir y, sobre todo, acompañar a los menores cuando jueguen en línea.
“El primer filtro de prevención del delito está en casa”, subrayó, al señalar que es fundamental que los padres revisen qué aplicaciones utilizan sus hijos, con quién interactúan y fomenten una comunicación abierta para detectar cualquier situación de riesgo.
Finalmente, consideró necesario que en México se impulse una regulación más estricta respecto a la edad mínima para el uso de redes sociales, como ya ocurre en otros países, con el objetivo de proteger a la niñez frente a posibles delitos digitales.